Ten a mano un plato o recipiente con agua limpia. Pon tu pote sobre el plato. Fíjate como, gracias a las perforaciones realizadas en el fondo, el agua sube por el sustrato mediante capilaridad.
Una ves que se empapó todo el sustrato, retira el pote y procede a disponer las semillas SOBRE el sustrato, mediante un pincel, pinza o aguja. Los pinceles ayudan bastantes, pues puedes presionar suavemente las semillas entre sus cerdas, quedando atrapadas. Para liberarlas, basta con presionar en sentido contrario en el sustrato.
Es conveniente disponer las semillas separadas unas de otras, y en bajas densidades, para evitar competencias entre ellas y maximizar la sobrevivencia. Para sembrar un gran número de semillas, traza con ayuda del pincel surcos poco profundos y dispone las semillas en ellos, siempre sobre el sustrato.
Semillas de Thelocactus setispinus sobre el sustrato
Si siembras semillas de Opuntia, ten en cuenta que las plántulas son muy grandes, con cotiledones (primeras hojas embrionarias) muy desarrollados y crecen rápido, por lo que el tamaño del recipiente que contiene el sustrato debe ser suficientemente alto.
Una vez que finalizada la siembra, cierra el pote o cúbrelo con el sistema que prefieras. Una vez cerrado, la humedad se mantendrá por varias semanas, por lo que no es necesario volver a regar.
Es normal que se endurezca un poco el sustrato al secarse...esto se soluciona regando un poquito nuevamente.
Pon tu semillero ahora en un lugar iluminado pero sin sol directo, pues esto podría matar las plantitas; recuerda que en la naturaleza, la germinación ocurre entre grietas de rocas o bajo la sombra de algún arbusto (o bajo/entre la planta madre, tal como pueden ver en esta foto). La temperatura óptima de germinación ronda los 25 grados, pero es bueno que exista un contraste de temperaturas mas bajas durante la noche, de algún modo regula su crecimiento.
Si no dispones de un espacio para poner tus semilleros, puedes probar en un lugar iluminado, construyendo una estructura simple que te permita protegerlos de la lluvia y sol excesivos a modo de una carpa
Este tipo de estructura da buenos resultados; al estar abierta en ambos extremos permite una adecuada ventilación, y el plástico de vivero nos asegura durabilidad y resistencia.






